
La idea del vídeo se basaba en encontrar belleza en los momentos intermedios que rodeaban sus proyectos. Diez años después, asegura que ese mismo sentimiento se mantiene vivo, momentos en los que no hay nadie alrededor, las vistas no están obstruidas, la naturaleza está en su estado natural y las olas perfectas quedan intactas.
Grabado en Australia, Chile, México, Noruega y Hawai.