Durante 44 años Jeff Divine ha estado fotografiando el surf, su cultura, sus protagonistas, la maravilla, y el estilo.
Divine nació en 1950 y nada más entrar en contacto con el surfing se enamoró total y perdidamente de ese deporte. Eso fue a los 14 años, a los 18 ya fabricaba sus propias tablas de surf en el garaje de su padre, hasta que se quemó, y luego en el de su abuela, dónde la policía creyó que Divine tenía un laboratorio de drogas.
Descubrió el mundo de la fotografía por casualidad y se enganchó de inmediato. Trabajó para pagarse su primera cámara que luego amortizó vendiendo en su instituto las fotografías que había sacado por un dólar cada una.
Con tan solo 19 años empezó a colaborar con Surfer Magazine publicando algunas fotos. Tres años después uno de los fotógrafos de la revista, Ron Stoner, lo dejó y le llamaron a él para ocupar su puesto. Ese fue el comienzo de su carrera profesional.
Con el apoyo de la revista, Divine pudo viajar por todo el mundo (una media de 37 viajes al año), retratando no solo el mero acto del surf, si no también todo lo que le rodeaba en plenos años setenta.
Era habitual verle sacando fotos durante la temporada de olas en Hawai, pero también en Indonesia, Baja California, o cerca de su casa, en La Jolla. Ha convivido con los mejores surfistas en cuarenta años, desde Gerry Lopez, Sunny Garcia, Eddie Aikau, Christian Fletcher, o Kelly Slater.
Años después, Divine se convirtió en editor de fotos de la revista, cargo que ocupó durante los siguientes 16 años. Luego se pasaría a The Surfer's Journal, a la vez que comercializa su más que extenso archivo de fotografías.
Destacan sus recopilaciones de las fotografías de los setenta en su libro "Surfing Photographs from the Seventies Taken by Jeff Divine", y de los ochenta, "Surfing Photographs from the Eighties Taken by Jeff Divine".
"Primero surfeé y luego tomé fotos. Cuando las cosas se pusieron más serias, primero tomé fotos y luego surfeé".
Divine nació en 1950 y nada más entrar en contacto con el surfing se enamoró total y perdidamente de ese deporte. Eso fue a los 14 años, a los 18 ya fabricaba sus propias tablas de surf en el garaje de su padre, hasta que se quemó, y luego en el de su abuela, dónde la policía creyó que Divine tenía un laboratorio de drogas.
Descubrió el mundo de la fotografía por casualidad y se enganchó de inmediato. Trabajó para pagarse su primera cámara que luego amortizó vendiendo en su instituto las fotografías que había sacado por un dólar cada una.
Con tan solo 19 años empezó a colaborar con Surfer Magazine publicando algunas fotos. Tres años después uno de los fotógrafos de la revista, Ron Stoner, lo dejó y le llamaron a él para ocupar su puesto. Ese fue el comienzo de su carrera profesional.
Con el apoyo de la revista, Divine pudo viajar por todo el mundo (una media de 37 viajes al año), retratando no solo el mero acto del surf, si no también todo lo que le rodeaba en plenos años setenta.
Era habitual verle sacando fotos durante la temporada de olas en Hawai, pero también en Indonesia, Baja California, o cerca de su casa, en La Jolla. Ha convivido con los mejores surfistas en cuarenta años, desde Gerry Lopez, Sunny Garcia, Eddie Aikau, Christian Fletcher, o Kelly Slater.
Años después, Divine se convirtió en editor de fotos de la revista, cargo que ocupó durante los siguientes 16 años. Luego se pasaría a The Surfer's Journal, a la vez que comercializa su más que extenso archivo de fotografías.
Destacan sus recopilaciones de las fotografías de los setenta en su libro "Surfing Photographs from the Seventies Taken by Jeff Divine", y de los ochenta, "Surfing Photographs from the Eighties Taken by Jeff Divine".
"Primero surfeé y luego tomé fotos. Cuando las cosas se pusieron más serias, primero tomé fotos y luego surfeé".
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Jeff Divine













































Buen artículo. 40 años sacando fotos y no cansarse tiene mucho mérito.
ResponderEliminarDivino!
ResponderEliminar"Retratando no solo el mero acto del surf, si no también todo lo que le rodeaba"
Inimaginable los trips que hacíamos con la revista sin salir de Pozas.
El divino godofredo, que grande, buenas fotos!
ResponderEliminarHola Surf30!
ResponderEliminarCreo que se te ha pasado comentar el duct tape invitational de Zarauz..
Saludete!