Con cero gradas, las campas heladas, y soplando un viento del sureste que te quita la respiración, pocos se han animado a primera hora a meterse al agua. A la orilla llegan olas de tres cuartos de metro algo tumbadas y con poca fuerza pero suficiente para surfearlas.
Es de esperar que el vinto role al este pero que el mar aguante hasta mañana, por lo menos.
Es de esperar que el vinto role al este pero que el mar aguante hasta mañana, por lo menos.


