El accidente de Kalani Chapman el viernes no fue el único susto del día, también algunos de los espectadores pudieron vivir en sus propias carnes la fuerza de las olas de Pipeline.
Muchas eran las personas que se habían congregado en la orilla de la playa para ver el espectáculo cuando la serie más grande del día avanzó sin problema por la playa llevándose por delante a cuantos encontraba por delante, entre ellos varias mujeres con sus niños pequeños.
