Pillaron unas cuantas bombas, otras les pillaron a ellos, e incluso en la primera ola del día perdieron seis cámaras que habían traido para grabar imágenes de realidad virtual.
Pillaron unas cuantas bombas, otras les pillaron a ellos, e incluso en la primera ola del día perdieron seis cámaras que habían traido para grabar imágenes de realidad virtual.
