Que se lo digan a Kelly Slater, o Raoni Monteiro, que en sus respectivas mangas de segunda ronda, quisieron apurar demasiado y se encontraron encima de un palmo de agua. Sus quillas pagaron el precio.
Que se lo digan a Kelly Slater, o Raoni Monteiro, que en sus respectivas mangas de segunda ronda, quisieron apurar demasiado y se encontraron encima de un palmo de agua. Sus quillas pagaron el precio.
