No recuerdo ya cuando fue la última vez que vi a Laird Hamilton surfeando con un foilboard, o hydrofoil, como queráis llamarlo, ese invento con el que surfeas a diez palmos de la superficie de la ola. En su momento fue lo más verle en esas tomas captadas desde un helicóptero en Step Into Liquid surfeando con ese cacharro al que parecía que le habían pegado unas botas de ski. Ahora han cambiado el helicóptero por un drone, pero el cacharro sigue siendo igual de ortopédico.

