Ayer fue un día raro. Las boyas apenas marcaban olas en el mar, venían del norte, el periodo era bajo, y el viento soplaba del noroeste, pero al acercarnos a la playa se notaba que podía haber baño. Poco a poco, la marea fue subiendo, y las olas se hiceron algo más grandes y más consistentes.
Hoy el mar ha bajado algo pero seguro que todavía nos podemos pegar un chapuzón.




