
Ayer sábado fue un buen día de surfing donde el buen tiempo y las buenas olas se juntaron.
En pleamar las olas rompían cerca de la playa, justo donde los socorristas habían balizado la zona para los bañistas. Comprendo que los socorristas lo hagan así, es donde la corriente tira para la arena, pero también conlleva el riesgo de accidentes con los surfistas, alguno de los cuales apuraba demasiado las olas.
Desde la arena se veía el agua muy hormonada en un pico tan definido así que decidí esperar a que bajara un poco la marea. Acerté por una vez ya que las olas eran casi de la misma calidad pero con bastante menos gente. Buen baño.






