
Hoy los madrugadores han podido pegarse un buen baño, los demás nos hemos quedado con las ganas.
La altura de las olas ha ido en aumento durante todo el día y el viento ha estado en calma hasta el medio día.
En Yefrys cuando hemos llegado ya no había nada que hacer. Aunque había olas con un tamaño suficiente la fuerza del viento las rompía y hacía casi imposible el surfing.
Dos animados surfistas luchaban por pillar alguna ola sin demasiado éxito.