
El baño de ayer a la tarde un baño para recordar. Media hora antes de meternos en El Pasillo el cielo se había encapotado y el viento soplaba del noroeste. Las olas de algo menos de un metro, desordenadas, llegaban a la orilla donde caía un suabe sirimiri. Un baño de invierno, por fin.
Estamos a finales de Febrero y no recordábamos un baño como ese en mucho tiempo. Todo el invierno con sol y viento terral, casi siempre ordenado. Mal!
La verdad es que se echaba de menos un baño como esos, de los de siempre.