
Poco descanso nos deja el mar ultimamente. El miércoles el mar estaba liso y ordenado. Bonitas olas de algo más de un metro caían en Sopelana en media marea bajando.
Desde tierra parecía que podía haber un baño pero ya en el agua vimos que las olas tardaban mucho en romper y eran más grandes de lo que pensábamos. Nos faltaba más tabla. Con la 6.0 era imposible pillar alguna ola a tiempo. Tras hora y media en el agua y un puñado de olas en el bolsillo decidimos dejarlo para mejor ocasión.
