
Después del baño del día anterior en El Peñón esta vez nos decantamos por La Salvaje.
La marea estaba todavía un poco baja así que al principio fuimos a La Batidora donde todavía salía una derecha algo larga. Media hora después de meternos esa derecha ya había desaparecido por lo que, remando, nos fuimos a La Triangu. Allí las olas eran algo más grandes y con más pared aunque tambíen había bastante gente.
A medida que la marea iba subiendo la calidad de las olas también.





