
Día soleado y caluroso durante la mañana pero a la tarde, cuando nos acercamos al Peñón para darnos un baño, la bruma se adueño de toda la playa. Apenas entraban unos pocos rayos de luz pero era buena señal. Si hay bruma quiere decir que no hay viento.
Mucha gente en el agua, los viernes a la tarde es lo que tienen, mucha pelea pero buen ambiente. Olas de medio metro, alguna serie de más, se acercaban a la costa ordenadas pero algo cerronas. Había que elegir bien y estar atento a la corriente, que te tiraba con fuerza al lado izquierdo de la playa, para no perderte en el agua.